«Llevo 4600 millones de años esperando a jugar contigo«
¡Jo*er! ¡Que no nos queda nada para que se nos acabe uno de los shonen que más he disfrutado nunca! Y encima llega ahora uno de los tomos más tiernos y disfrutones de toda la serie, un auténtico regalo para Fûko que deja sus aventuras como colegiala infiltrada en una simple travesura y grita bien alto que la bondad llama a bondad, lo cual, en el fondo, es uno de los motores de este cómic japonés. Un shonen que no es un shonen, un cómic de peleas en el que éstas se ven sustituidas por juegos de palabras encadenadas, conciertos de j-pop y hasta un desfile de modelos en plena Rusia. En fin, un manga en el que deberían tratar de mirarse otras muchas historias para tratar de entender hacia dónde ha de evolucionar el cómic nipón en los próximos años.
Cerramos en este tomo el arco de Language con el regreso del Inolvidable y el descubrimiento de que, lejos de convertirse en una losa, el acceso a los recuerdos del anterior bucle sirve para ir liberando a estas nuevas versiones de los personajes de la primera mitad de la historia del peso de sus dramas. Esto, sumado al nuevo conocimiento acerca de las almas que Fûko y compañía han adquirido durante su batalla contra Beast, hace que los héroes lleguen a la batalla final (que ocupará los tomos veintiséis y veintisiete) con un tremendo subidón de poder, necesario para enfrentarse a las Reglas Supremas que queden para entonces y, al final, contra el Creador que ha estado jugando con sus vidas durante los últimos cien bucles temporales.
«Volveremos a vernos cuando todo esto acabe«
Pero lo importante del tomo llega cuando los ecos de la batalla contra Language (¡y la boda exprés de Nico e Ichiko!) se apagan y entramos de lleno en la siguiente aventura. Una que llevaba mucho tiempo queriendo volver a leer (no hay mejor traducción que la que hacen las buenas gentes de Daruma) y que agradezco un montón que Panini haya incorporado (al igual que en la edición japonesa) en un único volumen de la obra de Yoshifumi Tozuka. En un descaradísimo homenaje a Regreso al Futuro, Fûko tiene la oportunidad de reencontrarse con… las versiones jóvenes de sus padres en el momento en el que éstos comenzaron a desarrollar sentimiento el uno por el otro. Habidas cuentas de que la historia de la protagonista de este manga se construye en torno a la tragedia de sentirse responsable por la muerte prematura de sus padres por acción y efecto de la mala suerte que ella transmite a quienes más quiere, este reencuentro tiene un valor sentimental que sí, me ha arrancado unas cuantas lágrimas.

Undead Unluck #24
Y, por si la batalla j-pop codo con codo con la buena de Kaede nos ha parecido poco, llegamos, al final de este tomo a la misión definitiva para reclutar al último miembro de Unión: Tatiana. Convertida en una hermosa modelo, la futura Intocable parece dirigirse poco a poco hacia su inevitable destino cuando… Joder, se me ha debido meter algo en el ojo, porque no logro leer las últimas páginas de este tomo sin que se me caigan lagrimones encima. Qué maravilla, chavales, qué maravilla.
Deja un comentario: