Kinght of Cups

Berlinale 2015 | Día 4

Cuesta ver a actores tan idolatrados como Ian McKellen en películas que no les hacen justicia, y si son personajes emblemáticos más, como a Sherlock Holmes –uno de los personajes con más adaptaciones a la gran pantalla–. Bill Condon hace de un capítulo del detective película, con un Sherlock en el ocaso de su vida que decide retomar una investigación. Sin embargo no hay misterio, no se empatiza con nadie y termina en una película muy olvidable, salvo por su protagonista que va bien acompañado de Laura Linney en la ocasión. Pero ni entre los dos consiguen levantar el resto.

 

mr holmes

 

Condon era el encargado de abrir el día,pero no era él el cineasta esperado; sino uno que venía de Utah. Una de las esperadas en la 65 edición: Knight of Cups Se puede resumir tirando de frases hechas: Terrence Malick en estado puro. Christian Bale y Natalie Portman visitaban la capital alemana y eran recibidos con una numerosa rueda de prensa. No era para menos. el director habla con su propio estilo sobre la espiritualidad y dilemas interiores como sólo él lo sabe hacer: planos grandiosos, rebosantes de belleza, escenas que intentan captar el detalle,… Junto a Bale, un tipo perdido dentro de Los Ángeles. La urbe aparece en todas sus formas: desde las bacanales llenas de gente guapa, y maestros de ceremonias como Antonio Banderas, hasta los guetos donde hacinan a los vagabundos. He ahí la primera metáfora. también se vislumbran -que no explican- los problemas familiares del protagonista con su padre y hermano (Brian Dennehy y Wes Bentley respectivamente).

 

A esto se une las mujeres con las que el actor/productor/trabajador de Hollywood –no se sabe tampoco a qué se dedica– se relaciona: Imogen Potts, Freida Pinto o Cate Blanchett. Todos y todas ellas ponen en voz en off sus sentimientos delante de planos que apuntan a lo emocional. Preciosos encuadres y preciosos su significado. Imposible no compararlo con La gran belleza: Excesos lujosos por fuera y miles de preguntas y sentimientos por dentro. Cuanto atractivo en esa fotografía… Y como viene siendo lo propio, a Terrence le aman o le adoran. Lo que decía, Malick en estado puro.

 

knight of cups

 

Si bien los títulos de competición llegaba a cotas altas, a continuación bajaban estrepitosamente con el documental El botón de nácar. El realizador Patricio Guzmán hace una segunda parte de Nostalgia de luz. El chileno habla sobre el exterminio de varias etnias aborígenes y desaparecidos que fueron arrojados al mar. Este nuevo ejercicio de memoria histórica convence mucho, pero no es fácil de digerir de primeras (y más si va a las cuatro de la tarde).

 

el boton de nacar

 

En secciones paralelas, opciones variopintas: ahí está Woman of gold, una cinta que busca el reconocimiento de la Academia y que se queda en el camino siendo mediocre: la historia se basa en la recuperación del cuadro de Klimt a la familia a la que pertenecía originariamente antes de que los nazis lo robasen. Ya se ve por donde va a tirar el argumento. El guion se reparte entre los años de la guerra en Alemania y Los Angeles de 1998 de María Altmann (Helen Mirren con acento alemán). A su lado, Ryan Reynolds que no sabe donde ir junto a Kate Holmes o Daniel Brühl. Música exagerada e historia adorando el sueño americano.

 

Y el día acababa con la última jugada de Sebastián Silva, Nasty Baby: una dosis de frescura para acabar el día, con gracia y ritmo. Escrita y protagonizada por él, sitúa la acción en Brooklyn donde una pareja homosexual y su mejor amiga se proponen ser padres. Una defensa más que justa en forma de comedia hilarante. Recomendable ver toda la filmografía del chileno.

Acerca de María Aller

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Madrileña. Comunicadora. Periodista. Sagitaria. Bonne Vivante. Cine. Y festivales, series, libros, cocina, deporte... recomiéndame!

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