Los Héroes que nunca Vimos

Los héroes que nunca vimos (1)

Se suele oír que una película de superhéroes responde a una falta de ideas en Hollywood. Quizás sea verdad o quizás no, pero las películas de justicieros enmascarados son un género más difícil de manejar de lo que parece. La presencia del fenómeno fan es tan fuerte que una mala adaptación puede tumbar un proyecto antes incluso de que se comience a rodar. Os presentamos unos cuantos ejemplos de lo que puede pasar cuando no se hacen bien las cosas con este tipo de largometrajes. Poneos el antifaz y la capa, porque nos enfrentaremos a algunos de los hombres más poderosos del universo en esta cruzada contra las películas más villanas de la historia de los superhéroes.

 

1. Batman: Año Uno, de Darren Aronofsky:

 

Tras la horrible Batman y Robin de 1997, Warner Bros. quiso hacerle un lavado de cara a la saga del justiciero de Gotham. Este deseo se plasmaría en 2005 con Batman Begins, pero unos años antes ya se había intentado con nada menos que el director de Cisne Negro. La idea era adaptar el éxito de crítica y ventas Batman: Año Uno, de Frank Miller, considerada la mejor historia de Batman jamás escrita, un relato oscuro y realista del mito del hombre murciélago que, además, respondía a varios proyectos que se habían quedado por el camino y que querían contar los inicios del Caballero Oscuro desde diversas perspectivas: Batman Triunfante (de 1997, pero el fracaso de Batman y Robin barrió este guión de la existencia), DarKnight (1998) o Batman del Futuro (1999).

 

Batman: Año 1¿Qué salió mal entonces?

 

Básicamente, un guión que se les fue de las manos a los buenos de Miller y Aronofsky. En su obsesión por «bajar a la tierra» a Batman, crearon una Bruce Wayne huérfano que vive en la calle desde que mataran a sus padres cuando aún era niño y que crece convirtiéndose en un psicótico de pocas luces que se cobra venganza en los matones callejeros y que como uniforme escoge una máscara de hockey pintada de negro, una capa, un puño americano y un cuchillo.

 

Este surrealista Batman conduciría un coche tuneado en lugar de un tecnológicamente puntero Batmovil y contaría con la ayuda inicial de Big Al, un mecánico que lo adopta y cuida hasta que muere (sí, Big Al es Alfred) y deja a Wayne a cargo de su hijo, Little Al. Lo único que se conservaría del cómic original sería, curiosamente, a Catwoman: una dominatrix que trabajaría en un prostíbulo enfrente del taller de Big Al.

 

Al final, Aronofsky se asustó de lo que había creado y decidió abandonar el proyecto… para alivio de los fans del caballero oscuro.

 

2. Superman: Flyby,  de JJ Abrams:

 

Antes de la llegada al cine de la desastrosa Superman Returns, Warner Bros. le encargó que escribiera un guión a JJ Abrams, que en ese momento (2002) estaba enfrascado en la serie Alias. El guionista/director aceptó y preparó un guión de más de 100 páginas que hacen que la película de Bryan Singer parezca carne de Oscar.

Superman: Flyby

 

Y es que JJ Abrams decidió «retocar» a Lex Luthor a su manera, haciendo de él un agente del gobierno obsesionado con los OVNIs, ¿por qué?, porque Luthor, en la película de Abrams, sería un kriptoniano de incógnito que lucharía con un Superman también renovado (y si no, mirad el artwork que precede a estas líneas).

 

Se trataría de una cinta mucho más física que sus predecesoras (algo que también se pretende con la futura Man of Steel, de Zack Snyder). El problema es que este derroche físico vendría en forma de un Superman experto en kung-fu que mantendría luchas aéreas de este arte marcial con Lex Luthor, algo que ya vimos en la tercera entrega de Matrix, por otra parte.

 

¿Y quién dirigiría este esperpento?Superman: Flyby

 

Inicialmente se contrató a Brent Ratner, que quería a Jude Law como Superman y a Ralph Fiennes como Luthor, sin embargo, Ratner abandonó el proyecto para dirigir la tercera entrega de X-Men y los productores dirigieron sus esfuerzos a la contratación de McG, director de la indescriptible Los Ángeles de Charlie y Terminator Salvation. El director pidió a Johnny Depp para el papel de Luthor y llegó a considerar a Henry Cavill, el futuro Superman, como una posible incorporación. Finalmente, McG también se bajó del proyecto. Él quería rodar en Nueva York, pero Warner Bros. le imponía Australia.

 

Al final el guión cayó en manos de Singer, que lo hizo reescribir y creó la película que todos conocemos y que estuvo a punto de tener secuela aunque, por suerte, la idea no prosperó.

 

3. Linterna Verde… con Jack Black:

 

Corría el año 2006 cuando los directivos de Warner decidieron recuperar un personaje de DC Cómics un tanto olvidado, uno sobre un cuerpo de policía intergaláctico formado por seres de multitud de planetas y con un anillo de poder como objeto común. Una vez tomada la decisión se contrató a Robert Smigel, responsable de Zohan – Licencia para peinar y que próximamente estrenará Jack and Jill con Adam Sandler, para que escribiera el guión del que suponían que sería un típico taquillazo veraniego.

 

El problema es que no se puede contratar a alguien como Smigel para una película como Linterna Verde; sería como poner a Almodóvar al mando de Tropic Thunder o a Scorsese tras las cámaras de Mentiras y Gordas. El guionista preparó un libreto perfecto… para Jack Black, convirtiendo a Hal Jordan en un inepto y un vago inspirado en La Máscara de Jim Carrey. Jack Black no dudó en aceptar el papel.

 

Si la cosa hubiera quedado ahí no habría pasado nada, hacer una comedia de superhéroes no es nada nuevo y La Máscara es una película adorada por muchos (y odiada por otros tantos, pero no juzgaremos eso). El problema fue, una vez más, que la cosa se le fue de las manos a Smigel y creó a un empleado de una tienda de muebles llamado Jud Plato que se emborracha y termina comiendo cabezas cortadas de animales mientras la televisión lo filma:

 

Guión del Green Lantern de Jack Black

 

El desfase continuaba durante un centenar más de páginas de guión en las que el protagonista atrapaba villanos en un gigantesco condón verde o fabricaba una sirvienta con sus poderes para que un amigo suyo pudiera trajinársela.

 

Por suerte, la reacción de los fans de los cómics fue tan radicalmente negativa que Warner decidió dejar el proyecto en stand by (cosa que al parecer no le sentó nada bien a Black) y no lo retomó hasta que en 2007 se puso manos a la obra para dar lugar a la película protagonizada por Ryan Reynolds que podemos ver en el cine.

 

Jack Black como Jud Plato

 

Eso es todo por esta vez, pronto podréis ver más proyectos de superhéroes que no llegaron a buen puerto… para alegría de los fans.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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