Yo, Vampiro

Yo, Vampiro: Sangre, amor y lágrimas

Yo, Vampiro

Allá por los 80 (concretamente entre 1981 y 1983), en la cabecera que DC reservaba al terror (House of Mystery) apareció la historia de un vampiro atormentado que trataba de corregir el gran error que cometió 400 años atrás: convirtió a su amada Mary en una letal y sanguinaria vampiresa. Ahora, con motivo del lanzamiento de su renovado universo editorial DC ha decidido recuperar e integrar en él al personaje de Andrew Bennett, con una imagen renovada y a cargo de un guionista de carrera meteórica y un dibujante alejado del canon habitual de los superhéroes.

 

«A partir de hoy reinaré en este asqueroso planeta»

 

Mary ha evolucionado en esta nueva visión. Ya no sólo es un monstruo sediento de sangre únicamente preocupado por la satisfacción de sus deseos. Ahora, además, se ha decidido a llevar al mundo vampírico a la revolución, salir de la sombra y reclamar la Tierra como suya, relegando a los humanos al status de ganado. Después de todo, ¿quién va a tener el suficiente poder como para impedírselo? Como si fuera La Reina de los Condenados (Anne Rice, 1988) esta despiadada vampiresa se autodenomina la madre de los vampiros y amenaza con desbaratar el equilibrio entre seres mortales e inmortales.

 

Con este panorama se encuentra Andrew Bennett, su amante y enemigo, un vampiro consciente de que la sed de sangre puede reprimirse (como ya hacía Alex O’Loughlin en Moonlight, 2008) y de que la cruzada de su novia sólo puede llevar a una orgía de asesinatos que puede significar el fin de ambas razas… Eso si no aniquilan los superhéroes a los vampiros primero.

 

Porque la integración de Yo, Vampiro en el NuDC es total, hasta el punto de que personajes de otras series como John Constantine o Batman sean estrellas invitadas a esta fiesta. O hasta el punto de que la historia que comienza en este primer número se continuará en el segundo de la Liga de la Justicia Oscura. Esta idea no deja de parecerme arriesgada: como si no tuvieran ya bastantes problemas los norteamericanos con los supervillanos asesinos de turno (El Muñequero, La Encantadora, Brainiac…), ahora resulta que montones de vampiros sedientos se agazapan en la oscuridad de los callejones de sus ciudades. A este paso, y dada la inexistencia de superhéroes más allá de las fronteras norteamericanas (la Liga de la Justicia Internacional se ha cancelado en Estados Unidos), muchos y ficticios ciudadanos van a terminar emigrando a países menos violentos.

 

Yo, Vampiro

 

«Cuando llegue su hora, le cortaré la cabeza»

 

Bromas aparte, Yo, Vampiro está inmersa en un mundo de superhéroes sin ser una historia de superhéroes. Es por ello que Batman aquí es poco más que un testigo de los actos de Andrew. (¿Qué puedes hacer frente a un vampiro que sólo morirá si así lo decide él mismo?) Esta es más la historia de dos personas cuyo impuro amor sobrevive incluso a su mutuo intento de desmembrarse. Todo ello impregnado de un halo de actualidad (personajes sombríos, ausencia de héroes, infancias truncadas…) que hace francamente atractiva esta revisión del mito vampírico.

 

El dibujo, de Andrea Sorrentino, no es más que otro botón para mostrarnos lo separado que está este cómic de las típicas historias de acción y súper poderes. Sorrentino gusta de un arte realista pero sombrío que combina con un uso del color que «ensucia» la imagen envileciéndola y humanizándola, para luego pasar a imágenes más nítidas de un pasado más feliz e idealizado. El primer capítulo del cómic es un ejemplo perfecto de este recurso.

 

A modo de resumen diré que Yo, Vampiro es una joya de imprescindible lectura para los aficionados del cómic, que arranca y quema las telarañas de la eterna lucha entre humanos y vampiros. No puedo esperar hasta que llegue a España el desenlace de Amor Impuro.

 

Yo, Vampiro

 

Esto es lo que encontraréis en el primer número que ECC nos trae de Yo, Vampiro:

 

Introducción: David Catalina nos pone en antecedentes y nos habla de la serie original.

Yo, Vampiro.

Colección de portadas: De diversos autores, algunas son verdaderas obras de arte.

Vampirismo Redefinido: Reflexión final sobre la moda de las historias de vampiros a cargo de David Catalina y de cómo Yo, Vampiro sobresale entre todas ellas.

Diálogo con Joshua Hale Fialkov y Andrea Sorrentino: Los autores hablan sobre su obra.

En primera persona: Enrique Ríos disecciona a Hale Fialkov para mostrarnos su versatilidad.

Bajo el Foco: También Enrique Ríos nos presenta al personaje de Deadman, uno de los integrantes de la Liga de la Justicia Oscura.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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