«Veo que mantienes al día tu entrenamiento«
Una de las cosas de las que me alegro mucho del año pasado es de haber ido a ver la película de los Thunderbolts* el mismo día de su estreno. No sólo porque me gustó bastante, sino porque Disney no aguantó ni veinticuatro horas antes de soplarnos a todos a través de sus redes sociales qué demonios significaba eso del asterisco que venía acompañando al título de la película desde los primeros carteles promocionales. Al día siguiente de su estreno, cualquier pardillo con un móvil y una cuenta de Facebook o Instagram ya sabía lo del cambio de título por el de Los Nuevos Vengadores, quedando así privada la mayor parte de los espectadores de la película del factor sorpresa que guardaba el final de este, por otra parte, muy divertido filme.
Con todo y con ello, la cinta de Jake Schreier fue todo un soplo de aire fresco que rompió la deprimente tendencia que habían marcado algunas de las últimas películas de la Casa de las Ideas. Y la editorial no ha perdido el tiempo y, a la primera oportunidad que le ha surgido, ha recuperado tanto a los Thunderbolts (ya el verano pasado llegaba a nuestras librerías Golpe Mundial, de la mano de Jackson Lanzing y Collin Kelly) como a los propios Nuevos Vengadores, que nos trae ahora Panini bajo la batuta de Sam Humphries. La estructura de ambas series es tan parecida que da hasta risa ver que llevan títulos diferentes: en las dos tenemos al Soldado de Invierno y a la Viuda Negra (ligeramente venomizada en los Thunderbolts, todo sea dicho) al frente de un grupo de personajes que van desde el anti-heroísmo a la completa villanía (más de una parte o de la otra dependiendo del título).
«¿Y se supone que debemos considerar que tus defectos de personalidad son una ventaja?«
Ahora, aprovechando el gobierno mundial que ha establecido Victor von Muerte, Humphries reúne a un equipo formado tanto por anti-héroes clásicos (X-23, Clea Extraño), como por clásicos héroes necesitados de redención (Hulk, Namor) e, incluso, por un villano con ‘crisis de identidad’ (Matanza con el bueno de Eddie Brock a los mandos) para plantar cara a las acciones de dudosa legalidad (cuando no directamente ilícitas) que el emperador mundial permite que sucedan siempre y cuando no empañen su brillante mandato. Y al frente de todos ellos coloca a la parejita antes mencionada. Carisma y pegada, una serie que se escribe sola.

Los Nuevos Vengadores #1 (#74)
Quizás lo mejor que ha sabido hacer Humphries para que esta serie no se le hunda a las primeras de cambio ha sido buscarse un grupo de villanos lo suficientemente complicado, poderoso y enfermizo como para que le hagan la competencia al completo pasotismo de todos y cada uno de los integrantes de estos Nuevos Vengadores. Bien es cierto que es complicado decidir a por quién ir primero cuando cada uno de tus enemigos es una amenaza de primer nivel por separado, pero las tonterías que se traen personajes como Clea o Namor amenazan con aburrirme desde la primera entrega. Por suerte lo que el autor se ha inventado como amenaza común es tan interesante que, al menos, voy a ver cómo sigue todo esto en su segunda entrega (en vuestras librerías desde finales del mes pasado).
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