Ultimate Spider-Man

Ultimate Spider-Man #20-21: Verdades en crudo

Ultimate Spider-ManA falta de tres entregas para el final de Ultimate Spider-Man (que no de las historias de Tierra-6160, pues aún quedaría el colofón de Ultimate Endgame), Jonathan Hickman pisa definitivamente el acelerador de la serie. Si con la dilatación de la narración para adecuarse al tiempo real es capaz de ofrecer tanto, ¿qué habría pasado de haber trabajado con los ritmos habituales de las aventuras súper heroicas?

 

«Un solo hilo que deshaga todo el entramado«

 

Esta ha sido siempre una de las claves de la serie, el saber cuándo y cómo ofrecer la información para avanzar la trama. Incluso en capítulos en apariencia más nimios como el cuarto (el de la primera cena de MJ-Peter con Gwen-Harry), siempre había detalles de interés con los que los personajes crecían y nos enganchaban. La serie nunca ha adolecido de espacios muertos, porque incluso en los capítulos más alejados del conflicto principal (pensemos por ejemplo en el que Peter y Richard hacían team-up), la sensación de cambio, de movimiento, siempre estaba presente.

 

Esto mismo se traslada a Ultimate Spider-Man #20, capítulo que repite la fórmula de USM #4 con el objetivo de poner a Mary Jane al mismo nivel que el trío de enmascarados que forman su marido y los Osborn-Stacy. En el anterior episodio MJ le pidió a Peter absoluta honestidad sobre todo lo que estaba pasando, por terrible que fuera. Y eso es lo que relatan Hickman y David Messina en torno a la tensa cena que nos ocupa. Las dinámicas, además, son consecuentes con todo lo vivido hasta ahora, siendo Gwen y Mary Jane las voces cantantes y las defensoras de dos posiciones que inevitablemente chocan entre sí, porque mientras que la primera es una firme defensora del fin justifica los medios, la segunda no quiere evitar anteponer el bienestar de su familia al destino del mundo. Harry y Peter, como buenos escuderos, se mantienen en un segundo plano.

 

Ultimate Spider-Man

 

Con el cuarteto en sintonía (en cuanto a información se refiere), la acción se traslada a Kingpin y sus díscolos siniestros. Tierra-6160 es un mundo de débiles lealtades. Las alianzas están forjadas en base a retorcer la realidad y obligar al contrario a hincar la rodilla. Es un sistema que no está diseñado para durar porque la tensión es constante. Antes o después surge alguna grieta. Luego otra. Y otra. Así hasta que se rompa en mil pedazos. En las distintas colecciones estamos viendo como el mundo diseñado por el Reed Richards de Tierra-1610 empieza a quebrarse tanto por elementos externos a su perverso sistema (ahí están los Ultimates de Deniz Camp), como -y esto es lo importante- por piezas discordantes del mismo engranaje, como es el caso de algunos líderes de la resistencia de Ultimate Wolverine o de las filas de Kingpim en Ultimate Spider-Man.

 

Ya conocemos las intenciones de Mysterio y vimos a Kraven o al Hombre Topo jugando al margen de las reglas. Lo que tienen las grietas es que si no las reparas a tiempo tienden a hacerse más y más grandes. Esa grieta toma nombre propio en Ultimate Spider-Man #21. Una grieta que toma conciencia de su situación y presiona, pero no para sacar la verdad oculta del mundo, sino para usar esa verdad en su beneficio. Aunque por la portada del cómic publicado por Panini Cómics podréis deducir de quién estamos hablando… vamos a mantener el misterio un poquito más.

 

Lo más relevante de lo dispuesto por Hickman en este número (de nuevo con Messina a los lápices) es que hace estallar por los aires el tablero de juego. Revela algunos interrogantes que seguían en las sombras, da contexto a y recoloca a importantes actores (ojalá un spin-off de Jonah y Ben) e, insistimos, revienta las expectativas para hacer del fin de fiesta (recordad, solo tres meses) algo totalmente imprevisible.

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