Imperial

Imperial #3: Los conspiradores

Superado el ecuador de la miniserie (son solo cuatro numeritos), Jonathan Hickman resuelve la gran incógnita respecto a los responsables de azuzar las brasas de la guerra entre los diferentes imperios galácticos, así como a dar respuesta a las motivaciones para tales maquinaciones.

 

«Te estás mostrando evasivo«

 

El guionista genera unas impresiones contradictorias al revelar la identidad de los conspiradores, porque maneja un difícil equilibrio entre lo evidente y lo sorprendente. Son dos los instigadores (como ya descubrimos en el arranque de la miniserie) y son dos las sensaciones que nos provocan. No hay que darle muchas vueltas para aventurarnos a señalar a uno de los personajes. Solo tenemos que echar un vistazo a la historia cósmica marvelita y comprobar quiénes suelen jugar -por puro capricho- con nuestros héroes. Y esta no es una excepción.

 

Imperial

 

Lo interesante radica en la identidad del segundo conspirador. Aquí nuevamente Hickman rebusca en la nevera de personajes y estirpes relegados a un segundo plano para generar uno de esos impactos que tanto le gustan y que resignifican por completo los escenarios que nos plantea. Esta no es una excepción. Bien es cierto que Imperial, en el fondo, no es más que un punto de arranque súper dopado. Requiere, como ya comentamos, tener ciertas nociones de la situación previa al evento y apunta a convertirse en el capítulo cero de las colecciones que surjan de este; es decir, no parece que vaya a tener la suficiente fuerza como para disfrutarse como evento independiente al uso. Ojalá nos equivoquemos.

 

Pero volviendo a este segundo conspirador -y aquí va una pista-, nos retrotrae al Jonathan Hickman pre-Secret Wars y su larga tradición de personajes maquiavélicos y de planes dentro de planes dentro de otros planes. Falta la complejidad de antaño (no en vano, la historia está acotada a un puñado de capítulos y no tiene la flexibilidad de las series abiertas), pero los buenos mimbres siguen ahí. Con este tercer capítulo el guionista logra generar lo que buscaba desde el principio, un renovado interés en las estrellas y devuelve al tablero a un personaje que llevaba demasiado tiempo en la sombra.

 

 

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