Sandman: Obertura

Sandman Obertura #3-5: Mejor en conjunto

Sandman: OberturaSi dejamos el ansia a un lado e intentamos analizar de forma objetiva, tanto lo errático de su publicación (su primer número vió la luz en España en mayo de 2014) que nos obliga a tener siempre a mano los números anteriores, como la personal narrativa de Neil Gaiman, autor dado a exponer sus ideas sin prisa alguna, desarrollando tanto el escenario como la trama principal, a través de una narración que para muchos podría considerarse como densa, lo ideal para traer Sandman de vuelta habría sido en un recopilatorio, un único tomo que reuniera esta miniserie de seis números en lugar de su edición en formato grapa. Quizás el formato de “novela gráfica” habría sido el más adecuado para esta obra que se presenta como precuela de la afamada serie que Gaiman terminara hace casi dos décadas. Por otra parte, claro está, tenemos el componente “comodidad” de tener toda la colección en un único tomo en lugar de desperdigado en grapas.

 

Consideraciones de formato aparte y entrados ya en materia, a un paso de llegar al desenlace de la historia empiezan a surgir algunas dudas. Sobre todo debido a la –en apariencia– desmesurada introducción de elementos de los que no supimos nada en la obra original (como la multiplicidad de encarnaciones de Sandma o la presentación de los padres de este) y al poco espacio que resta para poder encajarlos todos en la continuidad del personaje. Un elevado riesgo por parte del autor, pero dado el sugerente arranque de la saga, debemos darle un voto de confianza de cara al final de la misma.

 

Y es que, a pesar de la aparición de estas dudas razonables, no hay que restarle mérito a una aventura que capta perfectamente la esencia de su obra de referencia sin caer en la repetición y ofreciendo un buen puñado de novedades. Es cierto que Gaiman no es un autor fácil, su narrativa es compleja en forma y contenido, a veces más cercana a la literatura que al cómic, pero ahí radica su encanto. El británico fue uno de aquellos autores que elevó de categoría el medio durante la segunda década de los 80 y principios de los 90 a base de erudición y guiones cargados de imaginación y en los que no faltaba el riesgo. Sandman: Obertura evoca directamente a aquella época y nos devuelve a un autor que en los últimos años, desde su faceta de novelista, parecía haberse estancado un poco, viviendo más de su nombre que intentando ofrecer obras que reflejaran todo su talento.

 

Y cómo no, Sandman: Obertura nos permite disfrutar de un J. H. Williams III desatado. El dibujante cuida hasta el mínimo detalle la creación de Gaiman y realiza un trabajo a la altura de las expectativas, en la mejor línea Vertigo, preciosista e imaginativo, en el que las viñetas no son unidades aisladas y fluyen de unas a otras y las páginas cobran vida.

 

Acerca de Daniel Lobato

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El padre de todos, pero como a Odín, se me suben constantemente a las barbas. Periodista de vocación cinéfila empecé en deportes (que tiene mucho de película) y ahora dejo semillitas en distintos medios online hablando de cine y cómics. También foteo de cuando en cuando y preparo proyectos audiovisuales.

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