Doctor Extraño #33

Doctor Extraño #33: Lisergia y cierre

Doctor Extraño #33Por las arcanas huestes de…

 

Si te vas que sea por todo lo alto. Si te echan, que no quede piedra sobre piedra. Algo así ha debido pensar Donny Cates, porque su último número en Doctor Extraño es una fumada de tal calibre que: a) recurre a la presencia de Spider-Man para justificar parte del despendole, y b) nos ha encantado. Como suele decirse en momentos como éste, así debería haber sido toda la serie. O quizás no, quién sabe. Porque lo cierto es que Condenación fue una saga rematadamente buena y casi nos hizo olvidar el gatillazo del principio con Loki y la ridícula manera de recuperar la magia que, por otra parte (y a tenor de lo que está por venir a partir del siguiente número), no tiene pinta de haber funcionado del todo. O eso o que Mark Waid piensa hacer como que no pasó con tal de llevar a Stephen al infinito y más allá.

 

Y es que esta ha sido una etapa efímera (la broma que nos gastó Marvel durante Imperio Secreto no cuenta) en la que apenas ha dado tiempo a contar dos grandes historias, pero de la que nos vamos con un adorable, peludo y fantasmagórico nuevo compañero para nuestro protagonista (¿lo conservará Waid?) y con la despedida definitiva de Zelma Stanton, la creación de Jason Aaron para la colección que desapareció al final de su etapa y a la que Cates ha querido despedir de una manera algo más amable en las páginas de su última aventura.

 

Te habría dicho que te afeitases esa barba

 

Pero, ¿de qué va Doctor Extraño #33? Pues va de volver a casa. Va de la despedida de Stephen de la clínica en la que ha habitado los últimos meses, mientras Loki campaba a sus anchas en el Santa Sanctorum (durante Condenación poco pisó Nueva York) y, con ella, de la despedida de todos los símbolos de la etapa que se pretende dejar atrás. Es un número ‘tranquilo’ en el que sólo asistimos a conversaciones. De Extraño con Zelma, del doctor con Spider-Man, de éste último con una araña… ¿Con una araña? Sí. En uno de los momentos más absurdos de la Marvel actual, Cates llama a Chip Zdarsky para dibujar una escena a dos páginas que hace que se nos caigan los pantalones. Es, a la vez, un recurso de relleno chusquísimo y una expresión de genialidad tan divertida que a buen seguro algún autor dentro de diez años seguirá haciendo bromas con ella. Y si no, tiempo al tiempo.

 

Doctor Extraño #33

Doctor Extraño #33

 

Tan loco es el asunto que Cates y Frazer Irving se permiten hasta parodiar memes de internet (no, Julián M. Clemente, el perro al que imita el dibujante en la viñeta que precede a estas líneas no es el del guionista, sino uno de tantos memes que los millenials conocemos tan bien). Pero es que claro, a Cates le han dejado con un número suelto tras Condenación para recoger las cosas y dejar la casa ordenada antes de que llegue Mark Waid a poner todo patas arriba de nuevo. Con tan poco tiempo el guionista podía haberse trabajado una aventurilla en línea con el resto de su etapa, pero ha escogido irse por todo lo alto y ha escogido pisotear el jardín y romper las cortinas de la casa que se ve obligado a abandonar. Y yo que aplaudo esa valentía y lo divertida que le ha quedado la broma.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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