El Asombroso Spiderman #1 (#253)

El Asombroso Spiderman #1 (#253): Contador a cero

El Asombroso Spiderman #1 (#253)Pues aquí estamos de nuevo con un reinicio en la numeración de las aventuras de Spiderman. Desde la despedida de Dan Slott llevamos unos cuantos. Al margen de justificaciones publicitarias (un número #1 siempre vende más que un #253), la pregunta que sobrevuela nuestras cabezas es la de si esta vez sí, estamos ante el comienzo de una etapa a la altura del legado del trepamuros.

 

«¿Podemos pedir un tiempo muerto? ¿Por favor?«

 

Con solo un arco argumental es difícil saber, pero las ambiciones son notorias. No en vano el equipo creativo de esta nueva andadura está conformado por Pepe Larraz y Joe Kelly, es decir, uno de los dibujantes estrella del cómic de superhéroes actual y un autor veterano curtido en mil batallas en la editorial.

 

Ese callo de Kelly se nota ya cuando aprovecha para recuperar viejas y olvidadas creaciones como Witsi Witsi, a quien vimos por primera y última vez en la fugaz cabecera que compartieron Spidey y Masacre hace algo más de siete años. Quizá ese sea el motivo de su inclusión en la aventura: recuperar un personaje perdido parece más sencillo que crear uno nuevo y, con suerte, hace reverdecer el interés en sus anteriores apariciones.

 

Pero claro, por si sola Witsi Witsi no es reclamo suficiente (aunque su peculiar anatomía favorece el lucimiento de Larraz a los lápices), lo que lleva al guionista a tirar de un clásico con todas las de la ley: el Duende. Eso sí, la trama heroica no se limita a las peleas de rigor entre Spidey y sus enemigos, sino que Kelly ya mira al medio plazo con una trama de fondo y enemigos en la sombra que parecen tener el dinero por súper poder.

 

El Asombroso Spiderman #1 (#253)

 

Hay cierta continuidad en la búsqueda de un entorno científico y tecnológico para la etapa entrante de Spiderman. Tras Industrias Parker y Horizon o Beyond (bueno, aquí con Ben Reilly), la perspectiva laboral del trepamuros vuelve a apuntar a la ciencia loca. Y he aquí otro de los retos que asume el equipo creativo, creando personajes que se anclan en la retrocontinuidad acudiendo a la infancia de Peter.

 

Y este punto es, a nuestro parecer, el mayor regalo que nos hace el arco inaugural de la nueva etapa. Cualquier halago a la fortaleza de Larraz en la recreación de escenas de acción se queda corto, pero es en las escenas más íntimas, sintetizadas en una mirada o un sentido abrazo, donde realmente muestra su alma de artista. Esta primera amenaza podrá ser más o menos genérica, tirar de tópicos o villanos trillados, pero la sensibilidad que muestran Kelly y Larraz en el retrato de Peter siendo un niño perdido y la paciencia y amor de May es puro Spiderman. Con frases como «Nos dejes o no, te vamos a querer. Pase lo que pase» mientras la ‘cámara’ del dibujante español hace un primer plano de una maternal May es de los momentos más bonitos que hemos vivido en la franquicia en muchísimo tiempo.

 

El Asombroso Spiderman #1 (#253)

 

¿Estamos ante el comienzo de una etapa a la altura del legado del trepamuros? Después de las lágrimas de emoción que hemos soltado en este número, la verdad es que nos da igual. Ya ha merecido la pena.

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