Lobezno #3 (#103)

Lobezno #3 (#103): Me gusta que los flanes salgan bien

Lobezno #3 (#103)«He vivido muchas vidas… y en cada una de ellas he deseado ser otra persona«

 

Ya lo dije el mes pasado. Esa escena final, con Lobezno cayendo bajo el influjo de la Chica Pálida y asesinando a su nuevo colega, olía a trampa desde kilómetros de distancia. De hecho me apuesto lo que sea a que el propio Benjamin Percy era bastante consciente de esta realidad y es por ello que no trata de extender el engaño ni tan siquiera durante las primeras páginas del Lobezno #3 (#103) que se ha publicado en octubre. Ahí le vemos, de marcha con Magneto, aunque sólo sea para poder agenciarse su mítico casco y presentarse para la revancha mejor preparado que cuando se encontraron por vez primera en mitad de la nieve (por cierto, no se me pasa el hecho de que, estando como están Jean Grey y Logan juntos, éste no ha perdido el tiempo y ya la ha asesinado, sin querer queriendo).

 

El número es por completo un Ocean’s Eleven mutante en el que vemos cómo van encajando una serie de piezas hasta que Logan y sus aliados se presentan en la base submarina de sus nuevos enemigos. En este aspecto, el cómic es muy divertido: porque siempre mola ver cómo se fragua un plan una vez que sabemos que éste tiene éxito (más o menos) y porque la mala leche de Lobezno, su capacidad para manipular a según qué caracteres y sus lazos inquebrantables con mutantes como Tormenta son señas de identidad del personaje que es muy agradable ver que Percy ha sabido recuperar para la nueva serie del personaje, que en este número cierra (de momento) su primera saga y ya nos tiene completamente metidos en faena.

 

«Recuerda que no eres el único con malos recuerdos«

 

Pero lo realmente revelador de esta grapa es el descubrimiento acerca del verdadero origen de los enemigos de los mutantes a los que se está enfrentando nuestro canadiense favorito. Parece mentira que, con todo lo que ha llovido desde la Guerra Fría, a los estadounidenses les siga encantando tener como enemigos a los rusos. Lo que ha cambiado, y lo que hace que ahora sean mucho más interesantes en un mundo en el que China amenaza de una manera más contundente la hegemonía norteamericana que como lo hace el extenso país eurasiático, es que la Rusia que vemos en los cómics se nos presenta como un reflejo más o menos literal de los estadounidenses que protagonizan sus series. Lo estamos viendo en Los Vengadores de Jason Aaron, en los que Rusia ha replicado no ya a los Héroes Más Poderosos de la Tierra, sino al equipo al servicio del gobierno estadounidense (y que ha forzado a nuestros protagonistas a aislarse del resto del mundo en una montaña al margen de naciones y banderas). Y ahora lo vemos en las diferentes series mutantes, con una siniestra revelación, cortesía de Percy, que viene a decirnos que Rusia no es la nación cerrada que se mira al ombligo, sino que están dispuestos a lo que sea para ofrecer su propia versión de la utopía mutante. Incluso si por el camino hay que difamar, tergiversar y colocar a la opinión mundial en contra de los mutantes norteamericanos.

 

Lobezno #3 (#103)

Lobezno #3 (#103)

 

Para cerrar un detalle nimio, pero que me ha llamado mucho la atención. En las viñetas que preceden a estas líneas podemos ver la primera referencia más o menos directa a la pandemia de Covid-19 que he visto hasta el momento en todos los tebeos de superhéroes que han pasado por mis manos. Obviamente, de un modo u otro, la realidad terminará por filtrarse hacia el mundo de los sueños que componen estos relatos de ficción, pero me ha parecido muy hermosa la forma en que Percy y Adam Kubert lo plasman en tan pocas viñetas, pero a la vez tan cargadas de significado: «Tú tendrás factor curativo… pero ella no«. A ver si nos aplicamos el cuento de una condenada vez.

Acerca de RJ Prous

Avatar de RJ Prous

En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

Deja un comentario:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados