Lobezno y la Patrulla-X

Lobezno y la Patrulla-X #16: Recompensa para los creyentes

Lobezno y la Patrulla-X #16«Detesto que los condenados chavales sean más listos que yo«

 

Se ha tomado su tiempo para colocar todas las fichas sobre el tablero, pero Jason Aaron lo ha vuelto ha conseguir y nos trae un nuevo número de su Lobezno y la Patrulla-X que, con la excusa de enterrar una cápsula del tiempo (esa suerte de cofre que se deja para que nuestros descendientes, o nosotros mismos de ancianos, lo abran cuando el presente se puede contemplar con perspectiva), se nos desvelan detalles del futuro y se hace una reflexión profunda acerca del recorrido de las cabeceras mutantes de un tiempo a esta parte. Chris Claremont y John Byrne, con su Días de Futuro Pasado, jugaron en los 80 a imaginarse un 2013 oscuro y terrorífico que los mutantes han estado desde entonces tratando de evitar, Aaron se lanza ahora a preveer un futuro algo más luminoso por el que, sin embargo, nuestros protagonistas tendrán que pagar un alto precio.

 

La Llave del Futuro, que es como se titula el primero de los dos capítulos contenidos en esta entrega, enlaza con total suavidad y elegancia la saga de Perro con la próxima Saga del Fuego Infernal, pero además lanza cabos a los actos pasados de Dientes de Sable, Ángel e, incluso, a la Nueva Patrulla-X de Bendis. Además, frente a las ansias viajeras del guionista de Invasión Secreta, el de Alabama nos sugiere que quizá, sólo quizá, deberíamos dejar el pasado donde está y hacer lo que está en nuestras manos por arreglar el presente o, al menos, tratar de disfrutarlo.

 

Y es que el presente de los mutantes, si bien no se encuentra cercado por el oscuro nubarrón de la extinción de la raza, se ve amenazado por las ideas radicales de Cíclope, la fobia de una sociedad que ha visto de lo que son capaces los homo superior cuando ostentan demasiado poder, el renacimiento de las ramas más criminales de los mutantes y los oportunistas del Club del Fuego Infernal para quienes este estado de tensión es su hábitat natural. ¿Será el futuro mejor? ¿Merecerán la pena los sacrificios que Logan y los suyos se vean obligados a hacer en pos de un mañana más luminoso? Aaron se atreve a opinar al respecto en un capítulo que merece una segunda y una tercera lecturas a la caza de los mil y un detalles que se nos pueden haber pasado por alto y, dentro de algún tiempo, para ver qué profecías se cumplieron y cuáles cayeron en el cajón de los sueños rotos.

 

Lobezno y la Patrulla-X #16

 

«Los mataré por lo que te han hecho«

 

El preludio a la saga del Fuego Infernal es bastante menos luminoso. De repente, muchas de las tramas que parecían no tener sentido lo tienen y aquellas escenas del final de la temporada anterior que nos dejaron con la miel en los labios vuelven a nuestra memoria con la fuerza de un huracán. En el número #30 de Wolverine & The X-Men Jason Aaron hace lo que mejor se le da: dejarnos boquiabiertos. No me atrevo a dejar por escrito qué personajes volvemos a ver ni el porqué de su retorno, pero me quedan bastante claras dos cosas: 1) Que este guionista nunca olvida a un personaje y 2) Que si el tío Aaron se deja una trama sin cerrar es por un puro acto de voluntad y con vistas a un futuro que puede estar más o menos cercano, pero que siempre nos pillará desprevenidos. Para quitarse el sombrero lo de este tipo.

 

En este preludio (y con vistas al retorno de Nick Bradshaw a la cabecera) podemos ver los dibujos de nada menos que tres artistas distintos ¡y los tres españoles! Salva Espín, Pasqual Ferry y Pepe Larraz nos ofrecen su propia visión de los mutantes y logran que un servidor vuelva a sentir arcadas al ver a Quentin Quire… Vale. Acepto que cada autor tiene su estilo, ¡pero un personaje no puede cambiar tan radicalmente de facciones de una interpretación a otra! Ya me pasó con el horrible dibujo de Roland Boschi en Alfa y Omega y ahora vuelve a ocurrir. No puede ser que me cueste identificar a un personaje hasta pasadas un par de viñetas, simplemente no lo acepto. Es como si a Peter Parker llegara ahora yo y lo dibujara con papada y trencitas pasándome por donde se amargan los pepinos lo que se dibujó en el capítulo anterior. Suerte que Quire es la única víctima de esta reinterpretación y que el resto del capítulo da bastante más gusto verlo y leerlo.

Acerca de RJ Prous

Avatar de RJ Prous

En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

Deja un comentario:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados