Murciélago #11

Murciélago #11: Entre tramas

Murciélago #11«Eso no me corresponde a mí contártelo…«

 

Parece mentira que ya llevemos once tomos de Murciélago. Empezamos con la serie de Kana Yoshimura cuando estábamos en plena desescalada tras la primera ola de la pandemia y hoy, casi dos años después, Kuroko y el resto de personajes de esta atípica serie ya se han convertido en asiduos de las lecturas que nos va proponiendo Panini Manga. Tanto que nos hemos acostumbrado a sus continuas fiestas sangrientas, a su humor rozando el límite y a sus escenas subidas de tono. Tanto que un tomo como éste se nos puede llegar a antojar como ‘de transición’. Y es que la trama de The Deep One ha resultado ser bastante tranquila (aunque ni mucho menos con lo que nos muestra al terminar) y con bastante menos casquería y escenas siniestras que de costumbre. Ya lo decía en la reseña que le dediqué a Murciélago #10: esta historia me recuerda mucho a la serie de Detective Conan. Hay un asesino, hay un cierto retrato costumbrista de una zona costera de Japón y los secundarios de la serie cobran una cierta relevancia.

 

Sin embargo, es el cierre de esta historia el que hace que nos demos cuenta de por qué Murciélago sigue adelante pletórico de salud (veinte números van ya editados en Japón al cierre de este artículo). El autor nos lleva de vuelta una vez más a los primeros tomos de la serie y recupera a un personaje que siempre nos pareció poco más que un extra y que ahora se revela como algo mucho más oscuro y peligroso. Y de nuevo acecha en las sombras la figura de una historia mucho más grande de las que hemos leído hasta ahora. Una que se hilvana con todas las que hemos leído hasta la fecha y que hace que en este manga que creímos episódico en sus orígenes se adivine una gran trama que reúna bajo sí misma todo lo que hemos estado leyendo.

 

«Si llevara una espada… ahora estarías muerta«

 

Con todo, The Deep One es una ‘aventura’ más tranquila a la que sigue un capítulo de relleno (con pesca de pepinos de mar incluida) pensado para profundizar en los personajes y seguir plantando semillas de cara al futuro, justo antes de lanzarse de cabeza al próximo caso de la detective y asesina de lengua bífida. Maestro Espadachín introduce a un nuevo personaje (que ya veremos si acaba en el harén de la pervertida protagonista de este manga), pero parece mucho más diseñada para desarrollar a Aiko y Rinko y a la peculiar relación que se ha establecido entre ambas asesinas. Una relación que parece incidir en el deseo de muchos personajes de este manga por encontrar un atisbo de normalidad en el caos sangriento de sus desordenadas vidas.

 

Murciélago #11

Murciélago #11

 

Murciélago se ha ido convirtiendo poco a poco en un miembro más de la familia, en un cómic que se lee con placer en la redacción de La Noche Americana y que no hemos dudado en recomendar a quienes, poco después de probarlo, se han convertido en seguidores fieles de las andanzas de Kuroko, Hinako y las demás. No es un manga asentado en la norma, pero es que la norma es agotadora cuando uno consume una cierta cantidad de cómics a lo largo del año. Da gusto que, pese a que se hayan podido relajar un tanto las historias, siga conservando es punto de frescura que nos hace ilusionarnos cada vez que vemos que un nuevo tomo ha llegado a las estanterías de nuestra librería favorita.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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