Patrulla-X Roja #8

Patrulla-X Roja #6-8: En las trincheras de la World Wide Web

Patrulla-X Roja #6Sé que algunos, frente a esta verdad, elegirán no creerla

 

Me imagino que cuando la red de redes nació nadie esperaba un mundo como el de hoy en día. Quiero decir: ahí estaban las novelas baratas de ciencia ficción y ahí estaban algunos visionarios imaginando un mundo interconectado y amparado bajo una bandera. Pero no creo que nadie se esperara el imperio de las redes sociales ni la aparición de términos como fake-news, posverdad, memes o hashtags.

 

No, el Internet de los primeros días buscaba unos objetivos muy específicos y el de los primeros años tan sólo buscaba hacer las distancias entre las personas más cortas. Ahora todas esas motivaciones siguen estando ahí (nunca habíamos estado tan cerca de los lugares en los que ocurre una catástrofe y nunca ha sido tan fácil conectar con personas afines a nuestra forma de pensar), pero sobre todas esas bondades se ha posado una pátina de podredumbre que revela muy oscuros intereses, por un lado, y un uso muy poco experto de una herramienta poderosa por el otro. Lo primero no es de extrañar y siempre estará ahí (¿o acaso no habrá siempre una élite interesada en manipular la realidad en su beneficio?), pero lo segundo necesita reflexión y acción a partes iguales. En un mundo interconectado no se puede aceptar que la gente no sea capaz de desarrollar pensamiento crítico, no puede ser que cada falsa noticia, cada bulo y cada cadena de emails o publicaciones en Facebook arrastre consigo a una legión de personas sin interés real por contrastar informaciones. No puede ser que, en pleno siglo XXI, haya enfermedades que estén resurgiendo por el auge de los anti-vacunas. No es posible que se permita el auge de la ultraderecha en base a falsos datos en torno a la violencia machista, la inmigración o el colectivo LGTB. Es necesaria una educación temprana en el pensamiento crítico y en la capacidad para filtrar informaciones que tenga mayor importancia, incluso, que las matemáticas o la lengua. Lo digo desde mi conocimiento como maestro de Primaria: el conocimiento técnico está más al alcance de todos que nunca, pero la enseñanza acerca de cómo acceder a dicho conocimiento y cómo filtrar lo veraz de lo falaz cojea muchísimo.

 

Y así nos va como sociedad.

 

No permitiré que vuelva a usarme

 

La primera saga de Patrulla-X Roja nos planta frente a una enemiga que usa estas debilidades existentes en la sociedad en su beneficio y en contra de los mutantes de todo el mundo. Cassandra Nova puede haber recurrido a un nuevo tipo de nanocentinela, pero el verdadero daño lo ha hecho a través de las redes, difundiendo mentiras y medias verdades que han dañado la credibilidad de un colectivo acostumbrado al miedo y la persecución. La manera de actuar de la villana es insidiosa, apoyándose en el miedo natural del ser humano a lo nuevo y lo distinto y exacerbándolo hasta llevarlo a extremos patológicos. Frente a ella, Tom Taylor presenta como única arma efectiva la verdad difundida de igual modo y viralidad que las mentiras. El problema de este planteamiento es que la lucha de las verdades contra la desinformación lleva años revelándose como inútil ante una sociedad que no quiere saber, que está cómoda con la mentira que se ajusta más a sus ideas y maneras de ver la vida que una verdad incómoda que les obligaría a replantearse una serie de cosas.

 

Patrulla-X Roja #8

Patrulla-X Roja #8

 

Por eso el plan de Jean está destinado a fracasar (o al menos lo estaría en el mundo real). Porque no es un plan que busque educar a las nuevas generaciones o reeducar a las antiguas. Es una estrategia que busca confrontar el veneno con el antídoto de la verdad. El problema es que son varias gotas de pócima en un océano de posverdades. Las acciones de la Patrulla-X Roja son lícitas y necesarias, pero también son inútiles en el contexto de una sociedad adicta a la ignorancia.

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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