Mashle: Magic and Muscles

Mashle #1: Un necesario caos

Mashle #1

«Me flipan los profiteroles después de entrenar«

 

Allá por mayo del año pasado, encerrados como estábamos en casa, sin estrenos de cine ni novedades comiqueras que reseñar, me puse a escribir sobre dos mangas que me habían ayudado a sobrellevar la cuarentena y a, dentro de la rutina del confinamiento, esperar la llegada de los domingos con algo de ilusión. Uno de ellos, Undead Unluck, verá la luz este otoño en España, pero antes que él, Mashle (que es como se titulaba la segunda de mis Lecturas Pandémicas) ha caído en manos de las gentes de Norma Editorial, que lo han puesto a la venta poco antes del verano con la esperanza de que en nuestro país la serie se convierta también en el fenómeno sorprendente que ha sido en su país de origen.

 

Porque Mashle es una de esas series que o bien triunfan o se dan el mayor de los castañazos. Se trata de un shonen de puro humor que lidia con un personaje protagonista muy al límite. Y es que Mash, aparte de ser ultra-mega-súper-fuerte, es plano como una tirita y soso como lamer una piedra. No grita ni hace aspavientos, parece como si la vida pasase a través de él y no sobre él o bajo sus pies. Permanece inexpresivo e inalterable a lo largo y ancho de los setenta y cuatro episodios que lleva la Shonen Jump publicándolo en Japón (este primer volumen contiene los ocho primeros) y a veces cuesta saber si lo que sucede a su alrededor le importa lo más mínimo.

 

«Este tío se chuta algo, fijo«

 

Pero lo hace. Una lectura más profunda del manga nos revela a un personaje que vela por quienes le rodean, que protege a sus amigos y que trata de hacer siempre el bien… pese a ser un completo cazurro. Y, aunque Mash no sea un maestro de la expresividad, el resto de los personajes (héroes y villanos) de esta obra sí que lo son. Y en exceso incluso, para compensar. Gran parte del humor de Mashle se basa en su protagonista realizando proezas sin despeinarse mientras que quienes están a su alrededor asumen expresiones que resultan excesivas incluso desde el punto de vista de lo que solemos ver en el cómic japonés.

 

Mashle: Magic and Muscles

Edición original de Mashle: Magic and Muscles en la Manga PLUS

 

Lo cierto es que todo cobra algo de sentido cuando uno se entera de que Hajime Komoto, el autor de este manga, se aficionó al mundo de la viñeta a través de series como Gintama o Bobobo. Hay bromas y efectos en Mashle que claramente encuentran su inspiración en, al menos, la segunda de estas dos y bien se puede considerar a Mash como un descendiente y una evolución compleja del héroe del pelo nasal. Este tipo de detalles se encuentran contenidos en este primer tomo que publica Norma después de cada capítulo y se convierten en uno de esos pluses a los que solo tenemos acceso quienes, aparte de habernos leído la serie a través de aplicaciones como Manga PLUS, nos hemos decidido por la compra del cómic impreso. Cómic que, además, ha sido traducido por Marc Bernabé, lo cual nos asegura no sólo una adaptación fiel al original, sino una interpretación muy divertida de las bromas que resulten intraducibles.

 

Mash, aunque esté basado en él, no es Harry Potter. ¡Ya le gustaría al alumno favorito de Dumbledore parecerse a este genio de la magia de los bíceps!

Acerca de RJ Prous

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En la soledad de mi beca Séneca en Zaragoza aprendí a amar el cine mierder. Volví a Madrid para deambular por millones de salas y pases de películas para finalmente acabar trabajando con aviones. Amante del cine y de sus butacas, también leo muchos cómics y, a veces, hasta sé de lo que hablo.

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